Historia del Café

Una leyenda, conocida por musulmanes y cristianos, habla de que  en una ocasión en que el Profeta estaba enfermo, el ángel Gabriel le devolvió la salud y la fuerza viril, ofreciéndole una bebida negra como la gran Piedra Negra que hay en La Meca.

Otra historia, que viene de 1.140, dice que un inquieto pastor de cabras abisinio llamado Kaldi, en la región de Kaffa-Etiopía, observó sus cualidades energéticas cuando los animales que cuidaba comían los granos de un arbusto silvestre, el café. El curioso Kaldi, saboreó los frutos del arbusto y experimentó efectos de euforia y una diferente energía personal. Llevó muestras de éstas bayas y ramas al convento de Kaffa y transmitió allí el testimonio de su experiencia a una Abad amigo del convento. El inteligente sacerdote de esa iglesia Cristina Ortodoxa, cuyo nombre se desconoce, inició con Kaldi una serie de experimentos, entre los cuales estuvo la preparación de una infusión, que en las primeras pruebas fueron calificadas de horribles, terminando todas en la basura. Felizmente el botadero era el fuego de una hoguera, donde los restos de la planta y sus frutos comenzaron a desprender un aroma intenso, diferente y muy agradable.

En el siglo XVII, la aventura europea del café se inició en Austria. Los turcos no fueron capaces de conquistar Viena, pero sí el café.

El café llegó a Italia poco tiempo después, a Venecia, traído por mercaderes y es en esta misma ciudad donde comienzan a nacer las cafeterías. Eran lugares para tomar un café y también para discutir sobre política y cultura.

AAAAA

Recolección y clasificación

Una vez que las bayas están maduras, son recolectadas y procesadas de dos diferentes maneras:

Picking: Es el método más caro. La recolección manual de la cosecha permite seleccionar cada baya, garantizando la más alta calidad y máxima uniformidad.

Stripping: Implica tirar las bayas de las ramas, ya sea a mano o por máquina. La cosecha es más rápida y más barata, pero no se obtiene uniformidad en los granos (diferentes etapas de madurez).

Después de la cosecha, el grano se separa de la pulpa y a continuación son clasificados.

Esta etapa de la transformación puede llevarse a cabo de variadas maneras, cada una con diferentes consecuencias cualitativas para el grano.

El método más extendido, especialmente en las zonas secas de los países productores, es el denominado “seco”.

Las bayas se limpian y se secan al sol durante 2 a 3 semanas. Mediante una máquina el grano es procesado y separado de su pulpa y luego seleccionado. El café producido de esta manera se denomina comúnmente “café natural” y tiene un mayor contenido de azúcares.

El segundo método, llamado “húmedo”, es más largo y más costoso, pero la producción de café es de mejor calidad, con más aroma y uniformidad. Una vez que los granos son separados de su pulpa mediante rodillos mecánicos, son fermentados en agua para remover todo residuo, luego secados, pulidos y por último cernidos. El café producido de esta manera es llamado “café lavado” y sus granos son de color verde-azulado o verde, según se trate de Arábica o Robusta.

AAAAA

La Planta

La planta del café pertenece a la familia de las Rubiáceas. Es un arbusto perenne que crece en regiones tropicales con fuertes lluvias durante todo el año y temperaturas medias, que oscilan entre 18 ° y 24 ° C. La planta puede ser gravemente dañada por las heladas, y tarda de 3 a 5 años en dar su primer fruto. Las bayas, a su vez, deben tener de 6 a 8 meses para madurar, pasando de verde a su característico color rojo oscuro.

Cada planta produce aproximadamente 2.000 bayas cada año. En cada baya hay dos granos de café, a veces uno solo, que se le reconoce bajo el nombre de “caracolito”. Dentro de la misma familia de las plantas del café, hay muchas variedades y cada una tiene un tipo diferente de grano, con distintas características.

Las variedades más cultivadas y comercializadas son Coffea Arábica y Coffea Canephora (Robusta).

En la Arábica sus granos tienen un surco en forma de “S”, los que crecen a una gran altura de entre 600 y 2.000 metros, originando un apreciado café, aromático y con un menor contenido de cafeína. De esta planta se derivan más de dos tercios de la producción mundial de café, cultivado principalmente en América del Sur y América Central.

La Robusta, como el mismo nombre la describe, es una planta más resistente que da lugar a un crudo sabor, más neutral y grueso. Sus granos se caracterizan por ser más redondeados y con un surco recto. Se cultiva principalmente en África y Asia, a una altura de entre 200 y 900 metros.